Horarios Visuales

Los horarios visuales son una herramienta muy útil y versátil en el trabajo con niños con autismo.

¿Cómo lucen los horarios visuales?

Esto dependerá del perfil del niño. Inicialmente suelen utilizar imágenes que puestas en secuencia permiten al niño tener clara la estructura de su día, de su tiempo de estudio, de su tiempo libre, de sus paseos, etc.

Conforme el niño crece y gana independencia los horarios visuales deben evolucionar. Por ejemplo si teníamos un horario minucioso de todos los pasos que debe cumplir al ir al baño con el tiempo iremos retirando los que hace independientemente y manteniendo solo los que aún necesita recordar. Por ejemplo si el niño ya va al baño y solo olvida lavarse las manos pues mantendremos la cartilla de lavarse las manos y retiramos el resto. Si el niño esta aprendiendo a leer pondremos en la parte baja de nuestra imagen el texto correspondente con el objetivo de que con el tiempo el niño pueda seguir horarios visuales escritos. Si inicialmente el niño necesitaba ver los horarios en cada ambiente (en el baño, en la cocina, en la sala, etc) conforme gana independencia podrá tener su horarios centralizados en alguna agenda por ejemplo.

Horario visual

¿Para qué actividades pueden usarse?

Los horarios visuales son versátiles. Pueden ser útiles para organizar responsabilidades (tareas), para organizar el tiempo libre (el puede elegir que desea hacer y tener el horario como recordatorio de lo que eligió), para organizar su semana (tener claro que día es y que hará en cada día de la semana, para organizar actividades de autocuidado, etc.

Todo depende del perfil de niño sin embargo, un elemento indispensable de todo horario visual es que el niño aprenda a organizarlos sólo, que no dependa del adulto en la estructuración de sus actividades porque son una herramienta de independencia.

hv4

¿Puedo usarlos para manejar comportamiento problemático?

hv3Tener predictibilidad sobre qué pasará en su dia contribuye que puedan sentir mayor control y calma. Por ejemplo, tener claro que  después de hacer las tareas irá al parque o podrá jugar con algo de su predilección le permite, al niño, tener una visión más amplia de su tiempo, esto puede contribuir a  se relaje.

Muchos niños con autismo tienen retos con los cambios de rutinas, cambios en sus actividades, etc. Con los horarios visuales también es posible trabajar flexibilidad del pensamiento. Por ejemplo establecemos una secuencia de actividades y luego la cambiamos en presencia del niño de tal forma que él nota el cambio aprende a tolerarlo. Como siempre en ABA todo debe ser gradual, cambiar una actividad inicialmente y luego ir extendiendo el número de actividades a cambiar.

Estos son sólo algunos de los ejemplos de cómo un horario visual puede ayudar al desarrollo de los niños con autismo.

 

 

 

Create a website or blog at WordPress.com

Up ↑