La generalización y por qué es indispensable

Cuando una persona aprende una habilidad en un entorno y la utiliza en otro se dice que esa habilidad ha sido generalizada. Por ejemplo un niño aprende a sumar en el colegio y puede sumar también en casa.

Sin embargo, no todas las personas con autismo logran generalizar y es por ello que se requiere planificar la generalización para asegurar que esa persona pueda demostrar sus habilidades en todos los entornos posibles. 

¿Por qué es indispensable?

Imaginemos que en terapia logramos enseñar al niño a armar rompecabezas, sabe solicitar, disfruta de cantar e incluso hace pedidos utilizando oraciones de 3 palabras; pero ese mismo niño al ir al colegio casi no habla, no sigue instrucciones, no hace solicitudes, no canta… y se aprecia algo similar en casa (asumiendo que la terapia fue en centro). Otra posibilidad es que ese mismo niño demuestre todas esas habilidades con mamá pero no con papá ni con otros miembros de la familia.

Si un niño no logra utilizar sus habilidades en todos sus entornos tendrá mas dificultades y más frustración. Es posible también que las personas de su entorno asuman que tiene pocas habilidades y poco potencial. Podrían hablarle poco asumiendo que no entiende, podrían no invitarlo a jugar asumiendo que no sabe hacerlo, etc.

Todo lo mencionado puede tener un serio impacto negativo en la vida de ese niño. Por eso es indispensable planificar bien la generalización.

Planificando la generalización

Tenemos 2 opciones claras:

  1. Enseñar intensamente habilidades (utilizando DTT por ejemplo): Cuando una habilidad se logra deberá ser practicada con otras personas (ya no solo con la terapeuta, debe hacerlo con mamá, con papá, con sus familiares). Además debe variarse de ambiente (si aprendió algo en un salón de clases se practicará la habilidad en casa, en el parque, en el colegio, etc. Y finalmente se aplicará esa habilidad en situaciones típicas.

Ejemplo: En terapia enseñamos al niño a pedir manzana como refrigerio entonces:

  • Pedirá manzana a más de una terapeuta
  • Pedirá manzana a mamá en casa
  • Pedirá manzana a papá en casa
  • Pedirá manzana en la tienda
  • Pedirá manzana en el colegio, etc
  1. Enseñar todo de manera natural: Esta estrategia implica que enseñemos al niño en su entorno natural y aprovechando las situaciones cotidianas típicas. Esto no implica que no podamos modificar un poco el entorno para crear situaciones de solicitud. El único detalle con este abordaje es que resulta un poco más complicado verificar cuántas veces el niño logró solicitar con éxito para poder tener información clara sobre sus avances.

Ejemplo: Enseñar al niño a solicitar manzana como refrigerio

  • Estando en casa se tendrá a la vista una manzana y se le ayudará a solicitar
  • Estando en el parque se tendrá a la vista una manzana y el niño la solicitará

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